24 enero 2008

Semifinales galgos




Víbora, de Toledo, una de las finalistas.
Una vez más, hubo que esperar a que se levantase la intensa niebla que no dejaba celebrar la competición. Hacia la una y media se comenzó a cazar, y pronto salió la primera liebre, que corrieron Clabijo (de Zamora) y Bartola (de Sevilla), en una carrera de 1 minuto que ganó el macho zamorano de forma clara.
Mientras tanto, Víbora que corría con un exento, sólo pudo correr una liebre nula, de corto tiempo.
Señalar que se cazó en un sitio muy alejado del público, por lo que las carreras no se veían y la gente, muy cabreada, se fue hacia la carpa para seguirlo desde las pantallas, ya que no se distinguían los perros. Durante ¡4 horas! no se echó ni una sola liebre, vergonzoso e incomprensible en un campeonato de España, donde hay que pensar que la gente se desplaza desde lejos para ver los perros en directo, no en una pantalla...
A eso de las 5, se decidió cambiar el cazadero, afortunadamente, ya que allí se terminó en poco más de 1 hora y media, al borde de que se diese por terminada la jornada por falta de luz. Lamentable e impropio.
Pero la espera mereció la pena, ya que saltaron unas liebres durísimas que nos depararon tres carrerones de más de 2 minutos cada una.
Así, Víbora cumplió con el trámite y corrió 2 carreras válidas que le sellaron el pasaporte para la finalísima del sábado. Entre medias de esto, Bartola consiguió el empate en una reñida liebre, - con caída incluída de los dos lebreles, que resultó a la postre decisiva- y resultanto Clabijo amonestado por los jueces por no "correr limpio". (Un aviso, en jerga taurina)
Con motivo de la caída, parece que Clabijo no se encontraba en las mejores condiciones, y tras ser revisado por la veterinaria se decide a duras penas que continúe en competición, pese a estar visiblemente disminuído. Pese a eso, cuando saltó la liebre definitiva, ambos nos obsequiaron con un carrerón en el que los dos perros se pasaron varias veces, hasta que la liebre tiró definitivamente buscando perderse, y se vió que el perro no podía: lo había dado todo.
El veredicto de los jueces lo decía todo: Nueva amonestación al macho, lo que le daba el pase a Bartola a la finalísima.

Bartola, de Sevilla, la otra finalista.

Para la final, mi favorita sigue siendo Víbora, propiedad de nuestro amigo Cipri que parece que llega más fresca de las eliminatorias precedentes, - aunque también tenía una herida en una mano- pero finalmente dependerá de que perro recupere mejor en estos días.

Enhorabuena y suerte.

Fotos de Roberto García y de Jaci Navas

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