14 diciembre 2006

La Casta

En el blog de Torear, Javier propone un interesante debate sobre la bravura y la casta.

Por su interés copio y pego los comentarios hechos hasta ahora:

Costillares dijo...
La primera vez que escuche eso de manso encastado me encontraba en los inicios de mi afición, hace dos días como aquel que dice por otro lado, en los pupitres venteños, probablemente en la andanada del siete, de la que fui abonado un año u dos quizás, salió un toro manso, mansisimo, deambulaba por allí, pegó una coz al caballo, no quería saber nada, pero de repente lo cazó el caballo que guarda la puerta y metió riñones y se pasó un rato empujando de verdad, entonces un señor que llevaba un rato cagandose en el toro que que manso era, espetó "es manso pero encastado"

dealvaro dijo...
Como ejemplo de manso encastado un toro de Iban que jodió El Fandi en Zaragoza, si no recuerdo mal, hace 3 años.

El toro coceó literalmente al caballo, salió suelto en los dos puyazos, se dolió en banderillas. Luego, en la muleta fue una máquina de embestir y un ejemplo de fijeza y repetición con ansia. Casta pura y dura, pero en el tercio fundamental manseó como una vaca lechera.

No se si alguno lo vería, pero yo me tiraba de los pelos cada vez que el palabrero (que retránsmitía la corrida) ensalzaba la bravura del toro (literalmente "Señores, que bravo es el toro").

Por supuesto, el toro desbordó al Fandi.

Rober dijo...
Para el veterinario Sanz Egaña la bravura es "un instinto defensivo, o, mejor aún, un instinto de liberación que se manifiesta por una reacción de carácter voluntario frente a un estímulo exterior".

betialai dijo...
Estoy de acuerdo con Costi y con dealvaro. Muchas veces se utiliza como sinónimo casta y bravura y en general suele ocurrir que los toros descastados dan en mansos. Pero, sí, existe el manso encastado; ese toro que no quiere pelea, que se duele y, sin embargo, en un momento determinado parece acordarse de lo que es y se viene arriba y comienza a cambiar de comportamiento sacando a relucir su casta que en ese caso es más bien sinónimo de raza que de bravura. Y, a mi modo de entender, existe un tercer factor que nada tiene que ver con la casta, ni con la bravura, que es el genio. Se da en esos toros, a veces desconcertantes, también de comportamiento cambiante a lo largo de la lidia, pero que a diferencia de esos mansos encastados que se vienen arriba y teminan realizando una pelea uniforme, tienen esos destellos intermitentemente, como a oleadas. La clave quizá está en que a un toro descastado(la mayoría de los que se lidian actualmente) se le ve enseguida, al igual que la casta si la tiene, lo mismo que a un manso se le nota porque por lo general canta la gallina o termina rajándose. Es más difícil determinar sin riesgo a equivocarte la bravura. Quizá, también otra pregunta, aunque suene contradictoria, sería: ¿existen también los bravos descastados?

dealvaro dijo... Pienso que no es que suene a contradicción sino que es una gran contradicción en sí misma. Humildemente me parece imposible mezclar bravura con descastamiento.

Rober dijo...
yo creo que donde para que haya bravura necesariamente tiene que tener (entre otras cosas) casta, pero al contrario, un toro encastado no es bravo.

Más en la citada bitácora. Para coger apuntes y estudiarlos. Da gusto.

0 Comments:

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home